Paz, propósito político que debemos defender

El Festival de Cine de Neiva Cinexcusa terminó su versión número once con cine y ciencias sociales. La conclusión: buscar la paz. 

Mi papá pensó lo peor. La noche de un viernes de febrero de 1988 llamaron a casa para decirnos que Tarsicio estaba en los calabozos del F2 y fuimos a buscarlo.

- ¿Dónde carajos lo tiene?- increpó mi madre. 

- No hemos registrado su ingreso- le respondieron. 

Desde ese día prima el silencio. Paola aún no sabe si su hermano Tarsicio Medina Charry va a regresar algún día. 

La reflexión con lágrimas de una víctima del conflicto armado colombiano marcó el inicio del último día de la versión once del Festival de Cine de Neiva Cinexcusa. Un auditorio compuesto especialmente de estudiantes vio cómo se le quebraba la voz y le brillaban los ojos. Paola Medina está convencida de que la verdad es el camino y el fin para la paz y su padre la escuchaba desde el rol de espectador. 

¿Qué es justicia para las víctimas?, preguntó Luz Marina Monzón, defensora de Derechos Humanos, a Israel Silva, amigo de Tarsicio, a la hermana del desaparecido estudiante y a Luis Carlos Sánchez, integrante del Centro Nacional de Memoria Histórica. 

La justicia como garantía de no repetición, acceso a la verdad de lo ocurrido, reparación, fueron los postulados en que coincidieron. "La justicia no puede ser ajena a la paz y esta se hará tangible cuando reconozcamos que este proceso no será para alcanzar una paz militar sino una paz negociada. No hay vencidos ni vencedores", resaltó Luis Carlos. 

Luz Marina dijo que después de superada la etapa de intolerancia "podremos pagarle a las víctimas con verdad que es lo único que les interesa. Solo así se tendrán las garantías de que no vuelvan a repetirse actos atroces como la desaparición forzada de Tarsicio Medina y de millones de personas en el territorio colombiano". 

Cine, instrumento político

El guardián de una cárcel es destrozado a golpes por un preso que saldrá en libertad condicional. El público se queda algunos segundos en silencio y luego aplaude. Así terminó la premier de Perros, película de Harold Trompetero,proyectada en una tarde de intenso calor. 

“El cine es un instrumento político para consolidar imaginarios colectivos”, dijo Trompetero. Con este drama la reflexión cuestionó la efectividad del sistema carcelario para ejercer justicia y medidas restaurativas. El director de cine cree que la justicia transicional establecida en los acuerdos de La Habana sí generan las condiciones óptimas para acabar con el conflicto armado. 

Las luchas agrarias

Alfredo Molano salió al escenario con un morral gris montado en su hombro derecho. Tomó asiento mientras lo venían poco más de quinientas personas adentro del auditorio y fuera de él a través de una proyección de streaming. Para saludar se puso de pie e hizo una pequeña venia. "Les agradezco la invitación y el recibimiento amable y generoso", fueron sus primeras palabras. A sus pies estaban una bota estilo militar y otra de caucho, ambas adornadas con flores. 

Inició la charla. El tema: los conflictos por la tierra. "El conflicto social debajo del conflicto armado ha girado en torno a la tierra. Los tres primeros puntos del Acuerdo de Paz tienen que ver con este asunto. La sustitución de cultivos ilícitos es una extensión del conflicto agrario y la participación política es por la exclusión histórica de los campesinos y las voces populares", dijo. 

Todos escuchaban atentos cuando hacía un recuento histórico desde los años 20. "El problema agrario ha girado en torno a los baldíos", agregó. Su monólogo hizo un repaso por las luchas campesinas para hacerse a tierras; la demanda de reforma agraria; el origen de las FARC en medio de ese contexto de resistencia en los campos; el aporte de los cultivos ilícitos en el fortalecimiento militar de esta guerrilla gracias a los impuestos aplicados a su cadena de producción y comercialización.

“La relación fusil AK-47 contra fusil Galil era equilibrada. En los años noventa se rompió el equilibrio entre el Ejército y las FARC cuando Pastrana empieza la reingeniería militar con el apoyo de Estados Unidos. De parte del gobierno el costo económico era muy alto y las FARC dejaron su pretensión de ser ejército convencional porque las bombas no mataban gallinas y marranos sino que llegaban a nombre propio: Tirofijo, Raúl Reyes, Mono Jojoy. En ese momento se dieron cuenta que no podían conseguir el poder a través de las armas sin la ayuda de un país amigo y ninguno estaba dispuesto a dar ese apoyo porque quedaría neutralizado por Estados Unidos. No encontraron misiles para combatir los aviones”, relató Molano. 

La paz, nuestro propósito

Molano estuvo sentado siempre al borde de su silla. Algunos asistentes asentían con sus cabezas al escuchar los postulados del sociólogo. Le oyeron decir que la adjudicación de siete millones de hectáreas, regla establecida en los Acuerdos de Paz, “es lo que a la derecha le complica la vida. El segundo punto es difícil y la salida es complementar la sustitución de cultivos ilícitos con mercados campesinos. Y los dos primeros puntos deben ser complementados por la participación política, eso significaría la democratización del país. Las condiciones están dadas”. 

Empezaron las preguntas de un público luego de más de media hora. Sus frases: 

“El no tiene muchos noes”,

“Uribe se está quedando solo, es lo que veo y lo que quiero que pase”,

“El no se debilita y le está dando campo al sí”,

“Las manifestaciones por la paz son un fenómeno nuevo y un desarrollo democrático importantísimo”, 

“La paz es el propósito político que debemos defender”. 

El vuelo de Alfredo Molano estaba próximo a iniciar el abordaje. Él tomó su morral de nuevo y agradeció antes de partir. El público lo vio salir vestido con camisa rosada, blue jean y zapatos blancos. El 11° Festival de Cine de Neiva Cinexcusa, después de El silencio del río, cerró una versión que quiso aportar a la construcción de la paz en Colombia.

Por: Juan Sebastián Arias Palomá.